La Unión Europea busca fortalecer lazos con aliados afines en un contexto internacional complejo. Canadá figura como un socio clave en esta estrategia, según ha declarado la Unión Europea. Durante el discurso sobre el Estado de la Unión en septiembre, la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso a Canadá la posibilidad de convertirse en un miembro asociado. Esta figura de membresía asociada es completamente nueva para los socios de la Unión Europea, y representa un potencial cambio significativo en las relaciones transatlánticas. La propuesta busca una colaboración más estrecha en áreas de interés común, fortaleciendo aún más las relaciones entre la Unión Europea y Canadá. Se espera que esta iniciativa siente las bases para un acuerdo comercial y geopolítico más profundo entre ambas partes.