La Unión Europea ha extendido por un año las sanciones económicas impuestas a Rusia en respuesta a la guerra en Ucrania. Los líderes europeos alcanzaron un acuerdo unánime para prolongar las restricciones vigentes, aumentando su duración de seis a doce meses. La decisión, tomada en una cumbre celebrada el jueves, busca mantener la presión sobre el Kremlin. Estas sanciones abarcan diversos sectores de la economía rusa, incluyendo finanzas, energía y comercio. El objetivo principal es debilitar la capacidad de Rusia para financiar la guerra y obligarla a negociar una solución pacífica al conflicto. La extensión de las sanciones refleja el continuo apoyo de la UE a Ucrania y su condena a la agresión rusa.
