Las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea han disminuido un 17% desde 2015, según datos recientes. Esta reducción coloca a la UE en una trayectoria para alcanzar sus objetivos climáticos a medio plazo. Los sectores de energía, industria y transporte han contribuido a esta baja, impulsada en parte por el aumento de las energías renovables y las mejoras en la eficiencia energética. A pesar de este progreso, los expertos señalan que se requieren esfuerzos adicionales para cumplir con los compromisos más ambiciosos del Acuerdo de París. El informe destaca que la caída más pronunciada se observó en el sector energético, gracias a la sustitución del carbón por fuentes más limpias. Sin embargo, algunos sectores aún enfrentan desafíos para descarbonizarse completamente. La Comisión Europea considera estos resultados como un paso importante, pero subraya la necesidad de mantener el impulso para lograr la neutralidad climática en 2050.
