Altos funcionarios de la Unión Europea, Emmanuel Macron de Francia y Friedrich Merz de Alemania, han expresado fuertes críticas a la iniciativa del primer ministro portugués, António Costa, de establecer un diálogo con el presidente ruso, Vladimir Putin. Esta postura ha generado tensiones significativas dentro del bloque comunitario, colocando a los líderes francés y alemán en desacuerdo con otros miembros de la UE. Según Politico, la decisión de Costa de buscar un canal de comunicación con Moscú ha provocado una clara división entre las naciones europeas. Macron y Merz argumentan que un diálogo directo con Putin en el contexto actual no es apropiado. La discrepancia subraya las profundas divisiones estratégicas dentro de la UE sobre cómo abordar la guerra en Ucrania y las relaciones con Rusia. La situación plantea interrogantes sobre la unidad y la cohesión del bloque en un momento crítico.
