Una propuesta de la Unión Europea para prohibir la entrada al bloque a militares rusos ha encontrado resistencia por parte de Francia e Italia. Ambos países expresaron preocupaciones legales y prácticas sobre la viabilidad de la medida. La oposición de estas naciones clave dificulta la implementación de la prohibición, que buscaba restringir el acceso de veteranos y personal militar activo ruso al espacio Schengen. Fuentes citadas por Bloomberg señalan que la falta de un fundamento legal sólido y las dificultades en la identificación de los afectados son los principales obstáculos. La propuesta original pretendía intensificar la presión sobre Rusia en respuesta a la situación actual. El debate continúa entre los estados miembros de la UE sobre la mejor manera de abordar esta cuestión.