Informes de prensa revelaron declaraciones de la alta representante de la Unión Europea, Iliana Kallas, en las que comparaba las políticas israelíes con el régimen de apartheid en Sudáfrica. Israel ha condenado enérgicamente estas afirmaciones, calificándolas de inaceptables y dañinas para las relaciones bilaterales. La polémica ha generado fuertes críticas por parte del gobierno israelí, que considera la comparación como una difamación y un ataque a su legitimidad. Las declaraciones de Kallas podrían tensar aún más las ya frágiles relaciones entre Israel y la Unión Europea. Se debate si este incidente marca un punto de inflexión en la cooperación entre ambas partes. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de los lazos diplomáticos y económicos entre Israel y la UE.