Francia y Alemania están considerando una reforma profunda de la estructura diplomática de la Unión Europea, con quince años de antigüedad, con el objetivo de fortalecer su capacidad de respuesta ante crisis geopolíticas, según informó el Financial Times. La propuesta implicaría una reestructuración significativa del servicio diplomático actual. La iniciativa busca mejorar la coordinación y eficacia de la política exterior de la UE. Una fuente cercana a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, enfatizó la importancia de la unidad entre los estados miembros para una política exterior robusta. Los detalles específicos de la reforma aún están en discusión, pero apuntan a una descentralización y reasignación de funciones. La medida refleja una creciente preocupación por la lentitud y la falta de cohesión en la respuesta de la UE a conflictos internacionales.