La Unión Europea implementará nuevas regulaciones contra la deforestación que impactarán el comercio de cacao proveniente de África Occidental, principal productor mundial con un 70% del suministro. La normativa, vigente a finales de año, exigirá a los importadores rastrear el origen del cacao hasta la finca específica y garantizar que no provenga de tierras deforestadas después de una fecha límite. Países como Nigeria, Costa de Marfil y Ghana están preparando a sus agricultores y exportadores para cumplir con estos requisitos, incluyendo el mapeo de fincas y sistemas de trazabilidad. Si bien esto promueve una mayor transparencia en la cadena de suministro, también implica inversiones significativas para los productores en mapeo, verificación y seguimiento digital. Estas inversiones podrían traducirse en un aumento del precio del cacao y, finalmente, del chocolate para el consumidor final. La sostenibilidad y la trazabilidad son ahora elementos clave en el mercado del cacao.