Las autoridades alemanas han rastreado a un equipo de sabotaje que ingresó a Europa utilizando visados de turismo italianos, lo que ha provocado una reacción contundente de la Unión Europea. En respuesta, la UE planea denegar permisos de viaje a ciudadanos rusos. Esta medida busca endurecer el control fronterizo y prevenir futuros actos de sabotaje en territorio europeo. La utilización de visados turísticos para fines ilícitos ha generado preocupación sobre la seguridad de las fronteras del espacio Schengen. La UE considera que esta acción es una clara vulneración de las normas y representa un riesgo para la seguridad. Se espera que los detalles de la implementación de la nueva política de visados se anuncien en los próximos días, afectando potencialmente a un gran número de solicitantes rusos. Esta decisión subraya la creciente tensión entre la UE y Rusia y el aumento de la vigilancia en materia de seguridad.