La Unión Europea estudia la imposición de aranceles adicionales a los automóviles híbridos importados de China. Esta posible medida se produce en un contexto de creciente tensión comercial entre el bloque europeo y el gigante asiático. Actualmente, la UE ya aplica aranceles a los vehículos eléctricos de fabricación china desde el año pasado. La Comisión Europea investiga si los fabricantes chinos se benefician de subsidios injustos que distorsionan el mercado. Si se confirman estas prácticas, se podrían aplicar aranceles provisionales en los próximos meses. El objetivo de la UE es proteger su industria automotriz y garantizar una competencia justa. La decisión final dependerá de los resultados de la investigación en curso y podría escalar aún más las disputas comerciales con China.