Los líderes de los 27 países miembros de la Unión Europea debatieron el 19 de junio sobre el futuro presupuesto plurianual de la organización, que abarcará un período de siete años. El presupuesto, que asciende a cerca de 2 billones de euros, es fuente de fuertes tensiones entre los estados miembros. Algunos países buscan reducir el gasto público, mientras que otros abogan por mantenerlo o incluso incrementarlo. A pesar de las diferencias, se espera alcanzar un acuerdo antes de que finalice el año. Las negociaciones se centran en equilibrar las prioridades de cada nación y las necesidades financieras de la Unión Europea. La falta de consenso podría afectar la implementación de políticas clave en áreas como la transición verde y la digitalización. Se anticipan nuevas rondas de discusión para superar los obstáculos y lograr un compromiso viable.
