Los líderes de la Unión Europea acordaron este jueves fortalecer las medidas de defensa comercial para contrarrestar el aumento de las exportaciones chinas. Bruselas considera que este crecimiento representa una amenaza directa para la industria europea. A pesar de estas medidas, el bloque mantiene un "diálogo constructivo" con el gobierno de Pekín. Esta decisión refleja la creciente preocupación de la la UE por su excesiva dependencia económica de China. El déficit comercial de bienes del bloque alcanzó aproximadamente los 360.000 millones de euros el año pasado. El objetivo es proteger la producción local frente a la competencia externa. De este modo, la UE busca equilibrar su relación comercial con la potencia asiática.