La Comisión Europea ha dado su aprobación a la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance, pero con la condición de que Paramount termine su acuerdo de distribución europea con Universal Pictures. Además, Paramount se ha comprometido a no colaborar con ciertos competidores durante los próximos diez años. Inicialmente, existían preocupaciones sobre posibles problemas de competencia para los distribuidores de cine europeos y una posible dominación del mercado. La UE considera que estas preocupaciones han sido abordadas mediante las condiciones impuestas. Sin embargo, la adquisición enfrenta resistencia en Estados Unidos, donde California y otros estados han logrado una orden judicial temporal para detener el proceso. La decisión europea se produce en un contexto de escrutinio regulatorio creciente sobre las grandes fusiones en la industria del entretenimiento.