El pacto migratorio de la Unión Europea entrará en vigor este viernes tras años de negociaciones. El acuerdo busca una reforma integral del sistema de asilo y migración de la UE, abordando la gestión de fronteras, el retorno de solicitantes de asilo rechazados y la solidaridad entre los estados miembros. Para los Países Bajos, esto implica nuevas responsabilidades en la recepción de solicitantes de asilo y en la contribución financiera a los países de primera línea. El pacto introduce un mecanismo de solidaridad obligatorio, aunque con cierta flexibilidad para los estados miembros. Se espera que el acuerdo agilice los procedimientos de asilo y reduzca la presión migratoria sobre los países más expuestos. La implementación del pacto aún requiere la aprobación de leyes nacionales en cada estado miembro, un proceso que podría tomar varios años. El impacto real en los flujos migratorios y en la situación de los solicitantes de asilo en los Países Bajos aún está por verse.