El ministro de defensa de Estonia, Hanno Pevkur, renunció tras el revelador fracaso de un acuerdo de compra de municiones para Ucrania por valor de 70 millones de euros. La agencia estatal estonia de inversiones en defensa (ECDI) pagó por adelantado a Datasel S.R.L., una pequeña empresa italiana de reciente adquisición india, sin que esta hubiera vendido nunca proyectiles de artillería. La renuncia de Pevkur se produjo después de que se revelaran detalles sobre este fallido proceso de adquisición, exacerbando una crisis más amplia relacionada con los controles financieros dentro del establecimiento de defensa. El contrato incluía la compra de proyectiles de artillería destinados a apoyar a Ucrania. El ministro asumió la responsabilidad política de la situación. Este incidente ha generado preocupación sobre la supervisión de los fondos destinados a la asistencia militar.