Los bancos estonios están implementando una versión mejorada del sistema de autenticación Smart-ID para combatir el creciente número de estafas. La actualización busca dificultar las tácticas comunes empleadas por los defraudadores, añadiendo pasos de verificación adicionales para los usuarios. Este sistema, ampliamente utilizado en Estonia para servicios bancarios y gubernamentales, se considera crucial para la seguridad digital del país. Las nuevas medidas se centran en prevenir ataques de phishing y manipulación, que son cada vez más sofisticados. Aunque implica ligeras modificaciones en el proceso de autenticación, los bancos aseguran que no afectará significativamente la experiencia del usuario. La iniciativa responde a un aumento reportado en intentos de fraude online dirigidos a clientes bancarios. Se espera que la actualización fortalezca la confianza en los servicios digitales estonios.