Un análisis reciente sugiere que el electorado estonio parece preferir la contención del gasto social y una posible ampliación de la desigualdad económica antes que aumentar los impuestos o reformar profundamente el sistema tributario. Esta tendencia se observa a nueve meses de las próximas elecciones parlamentarias. El analista Tõnis Saarts indica que los votantes priorizan la estabilidad fiscal. Esto implica una disposición a aceptar recortes en la seguridad social. La investigación no especifica las razones detrás de esta preferencia, pero señala un cambio en las prioridades de los votantes. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de las políticas sociales en Estonia y su impacto en la distribución de la riqueza.