Las autoridades en Estonia están cada vez más preocupadas por una creciente tendencia entre adolescentes de infiltrarse en edificios abandonados y sitios de infraestructura. Esta actividad, conocida como "urban exploration," está ganando popularidad como una forma de llamar la atención en redes sociales y entre pares. Sin embargo, las autoridades temen que esta búsqueda de emociones ponga en peligro la seguridad de los jóvenes involucrados. La práctica implica escalar estructuras restringidas y potencialmente peligrosas, aumentando el riesgo de accidentes graves o incluso fatales. Se están considerando medidas para disuadir a los jóvenes de participar en estas actividades riesgosas y para reforzar la seguridad en los lugares más frecuentados. La policía de Estonia ha emitido advertencias sobre las consecuencias legales de la intrusión y los peligros inherentes a esta práctica.