El partido Reformista, actualmente en el gobierno, aguarda que el presidente del Riigikogu (parlamento estonio) lidere las conversaciones sobre la próxima elección presidencial. La formación política considera que la iniciativa para proponer candidatos debe provenir principalmente de los partidos de la oposición. Esta postura sugiere una estrategia del partido gobernante de no presentar directamente a un candidato, sino de observar y reaccionar a las propuestas de otros grupos políticos. Se espera que la oposición tome la delantera en la definición de los posibles aspirantes a la presidencia. El partido Reformista confía en que el proceso de selección se desarrolle a través del diálogo y la colaboración entre las diferentes fuerzas políticas. La decisión final sobre el candidato presidencial es crucial para el futuro político de Estonia.
