El presidente de Estonia, Alar Karis, anunció que no se presentará a la reelección, lo que ha abierto un nuevo escenario en la carrera presidencial del país. El anuncio se produjo durante su discurso en el desfile del Día de la Victoria en Rapla. Karis declaró que esta sería la última vez que se dirigiera a la nación como jefe de estado en esta ocasión. La decisión ha generado reacciones de la oposición, que acusa a la coalición gobernante de forzar la salida de un presidente con un alto nivel de confianza pública. Se espera que su renuncia impulse una intensa competencia por la presidencia. El mandato de Karis concluye con la apertura de un proceso electoral para elegir a su sucesor.