El ministro del Interior de Estonia, Igor Taro, manifestó en una reunión del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de la UE en Dublín su fuerte oposición a permitir la entrada de turistas rusos en Europa. Taro argumentó que, mientras Rusia continúe con su agresión en Ucrania, permitir que ciudadanos rusos disfruten de Europa es moralmente inaceptable. Subrayó que los turistas rusos, incluso aquellos que no apoyan abiertamente la guerra, se benefician indirectamente de ella y contribuyen a la economía rusa. El ministro estonio propuso alternativas, como permitir la entrada solo a disidentes rusos o a aquellos que expresen oposición al régimen de Putin. Taro insistió en que Europa debe enviar un mensaje claro a Rusia y a su población sobre las consecuencias de sus acciones. Su declaración busca endurecer las restricciones a los ciudadanos rusos que viajan a la Unión Europea, reforzando las sanciones existentes.