El Tribunal Administrativo de Tallin anuló la decisión de la Junta de Salud de finalizar la supervisión estatal del ruido proveniente del parque eólico de Saarde. La corte determinó que las autoridades no pueden basarse únicamente en estudios solicitados por los desarrolladores para tomar decisiones que afecten la salud de los residentes. Esta decisión implica que las evaluaciones de impacto acústico deben ser realizadas de forma independiente. El tribunal enfatizó la necesidad de proteger la salud pública y garantizar una supervisión objetiva. Se espera que esta resolución siente un precedente para futuros proyectos eólicos en Estonia. La Junta de Salud deberá ahora implementar un nuevo proceso de evaluación. La sentencia resalta la importancia de la independencia en las evaluaciones ambientales.