El proyecto "Complaints Choir" (Coro de Quejas) regresó a Estonia con una presentación en el mercado Balti jaama turg de Tallin el viernes. La intervención artística, liderada por Florian Wahl, consistió en un lamento colaborativo de siete minutos de duración. El coro, compuesto por ciudadanos, expresó quejas y frustraciones recopiladas previamente a través de una plataforma de participación ciudadana. La presentación tuvo lugar en un espacio público concurrido, buscando generar reflexión sobre las preocupaciones cotidianas de la comunidad. Wahl es conocido por llevar a cabo este tipo de proyectos artísticos en diversas ciudades del mundo. El objetivo del "Complaints Choir" es transformar las quejas en una forma de expresión artística colectiva y un catalizador para el diálogo social. La iniciativa busca dar voz a las inquietudes de los ciudadanos de una manera creativa e inusual.
