La politóloga Mari-Liis Jakobson ha planteado un debate en Estonia sobre el rol del Presidente de la República. Jakobson argumenta que el país no necesita un jefe de estado que intente ser todo para todos, sino una figura que actúe como contrapeso al poder ejecutivo y legislativo. Su análisis surge en un contexto global de inestabilidad, donde la estabilidad institucional es crucial. La autora enfatiza la importancia de un Presidente que defienda el orden constitucional y mantenga el equilibrio del sistema político. Jakobson sugiere que la búsqueda de un candidato que encaje en múltiples expectativas podría ser contraproducente. En lugar de eso, aboga por un Presidente con un rol claro y definido en la preservación del marco legal y democrático estonio.