El Parlamento de Estonia, conocido como Riigikogu, aprobó este miércoles una serie de enmiendas legales. Estas modificaciones obligan a las fuerzas policiales a advertir a los conductores sobre la presencia de radares móviles. La medida implica la colocación de señales preventivas antes de los controles de velocidad. Con este cambio, se busca regular la operatividad de las cámaras móviles en las carreteras. La ley ya ha sido formalmente aprobada por el órgano legislativo. Esta normativa impactará la forma en que la policía gestiona la vigilancia del tráfico. El objetivo es garantizar que los conductores tengan un aviso previo sobre los dispositivos de medición.