El parlamento estonio, el Riigikogu, aprobó modificaciones legislativas que obligan a la policía a advertir a los conductores sobre la presencia de radares de velocidad móviles. La nueva ley busca aumentar la transparencia y prevenir sorpresas a los automovilistas. Anteriormente, la ubicación de estos radares no era anunciada. La enmienda legal entrará en vigor en una fecha aún por determinar. Las autoridades estonias argumentan que la medida busca fomentar una conducción más responsable y consciente de los límites de velocidad. Se espera que la implementación de la señalización previa reduzca las controversias relacionadas con las multas por exceso de velocidad. La legislación representa un cambio significativo en la política de control de tráfico del país.
