La Policía y la Guardia de Fronteras (PPA) de Estonia ha intensificado los controles fronterizos, extendiéndolos más allá de la frontera oriental hasta Valga, en la frontera con Letonia. Este incremento de vigilancia responde a un aumento en el flujo de migrantes. Las autoridades han reforzado la presencia policial en Valga para gestionar la situación y garantizar la seguridad en la zona. Se están llevando a cabo revisiones más exhaustivas en los puntos de entrada y patrullajes incrementados en las áreas circundantes. El objetivo es controlar el acceso al país y asegurar el cumplimiento de las regulaciones migratorias. La PPA continúa monitoreando la situación en todas las fronteras de Estonia para adaptarse a posibles cambios en los patrones migratorios.