Estonia aplicará un impuesto de aduana de 3 euros por artículo en paquetes provenientes de países terceros a partir del 1 de julio. La medida afectará a todos los envíos individuales dentro de un mismo paquete, no al paquete en su totalidad. Este nuevo arancel busca igualar las condiciones con los bienes adquiridos dentro de la Unión Europea. Las autoridades estonias argumentan que la medida simplificará el proceso aduanero y aumentará los ingresos fiscales. Se espera que el impacto recaiga principalmente en los consumidores que compran productos en línea fuera de la UE. El gobierno ha informado que los ingresos generados se destinarán a financiar servicios públicos. La implementación de este impuesto ha generado debate sobre su posible efecto en el comercio electrónico transfronterizo.