Marika Priske, Secretaria General con amplia trayectoria, expresó su preocupación por la destitución de Kaimo Kuusk, Secretario Permanente del Ministerio de Defensa de Estonia, antes de la llegada del nuevo ministro. Priske advierte que esta acción podría sentar un precedente indeseable, debilitando la independencia del servicio civil. La norma que protege a los funcionarios públicos de la politización podría verse comprometida, según su análisis. Subraya que la estabilidad y profesionalidad de la administración pública son cruciales para el funcionamiento democrático. La destitución de Kuusk genera interrogantes sobre la influencia política en decisiones administrativas clave. Es fundamental, según Priske, evitar que este caso se convierta en una práctica habitual.