Gestores de residuos en Estonia proponen incinerar los cigarrillos electrónicos desechables recolectados en el país, argumentando que es una solución más eficiente que el envío al extranjero para su procesamiento. Actualmente, estos residuos se exportan a una empresa asociada para su tratamiento. Sin embargo, el Ministerio de Clima se opone a esta propuesta de incineración. Los gestores de residuos consideran que la incineración local sería más lógica y posiblemente más económica. La controversia radica en el impacto ambiental de la incineración frente al transporte y procesamiento en el extranjero. El Ministerio no ha detallado públicamente las razones de su rechazo a la incineración. La discusión pone de relieve los desafíos en la gestión de los residuos electrónicos emergentes.