Un porcentaje significativo de la población estonia aún no está conectado a las redes públicas de suministro de agua y alcantarillado. A pesar de la amplia cobertura general, muchos propietarios de viviendas enfrentan dificultades para acceder a estos servicios esenciales. El principal impedimento para la conexión es el elevado costo que implica. Esta situación deja a un número considerable de hogares sin acceso a agua potable y saneamiento adecuados. Las autoridades estonias reconocen la necesidad de abordar esta problemática para garantizar el acceso universal a estos servicios básicos. Se están evaluando posibles soluciones para reducir la carga financiera para los propietarios y facilitar la conexión a la red. La falta de conexión afecta la calidad de vida y la salud pública en las zonas afectadas.
