Estonia ha acusado a Rusia de un ataque incendiario contra Milrem Robotics, una empresa de armamento ubicada en Tallin. Según informes de la emisora ERR, el incendio ocurrido en agosto fue intencional y ordenado por los servicios secretos rusos. Milrem Robotics es proveedor de drones terrestres para Ucrania, país actualmente en conflicto con Rusia. El gobierno ruso ha negado categóricamente cualquier implicación en el incidente. Este ataque representa una escalada en las tensiones entre Estonia y Rusia, dada la situación geopolítica actual. Las autoridades estonias están investigando el caso para reunir pruebas adicionales y determinar la extensión del daño causado. El incidente ha generado preocupación sobre la seguridad de las empresas de defensa en Estonia.