Michael Lomas, de 79 años, recibió una sentencia de 15 años de prisión suspendida por cinco años en un tribunal de Johannesburgo. Se declaró culpable de canalizar más de 2.6 millones de rands en sobornos a dos gerentes sénior de Eskom. El caso está relacionado con el escándalo de la central eléctrica Kusile, valorado en 1.400 millones de rands. Lomas admitió haber facilitado pagos corruptos para beneficiar a ciertos contratistas. La sentencia suspendida significa que Lomas no irá a prisión a menos que cometa otro delito en los próximos cinco años. Este fallo representa un desarrollo significativo en la investigación de la corrupción en Eskom. Las autoridades sudafricanas continúan investigando los casos de corrupción relacionados con la central eléctrica Kusile.