Ucrania y Rusia han intensificado sus ofensivas aéreas con ataques recíprocos en sus capitales. Drones ucranianos impactaron por segunda vez en una semana una refinería situada en Moscú, logrando vulnerar las defensas rusas. Simultáneamente, Rusia lanzó misiles balísticos contra la ciudad de Kiev. Según informes de Reuters, las fuerzas rusas habrían derribado cerca de 60 drones durante estas operaciones. En medio de este recrudecimiento bélico, el presidente Volodímir Zelenski busca activamente el respaldo de Estados Unidos y Europa. El objetivo del mandatario ucraniano es obtener el apoyo necesario para avanzar hacia un posible acuerdo de paz. La situación refleja una persistente tensión militar mientras se intentan gestionar vías diplomáticas internacionales.
