Trabajadores de la marca nigeriana de bálsamo herbal Ero-Arike han hecho un llamado público a los consumidores para que no boicoteen sus productos. Este pedido se produce tras la creciente indignación por la participación política de la dueña de la compañía, Falilat Oyetunji. Los empleados temen que el boicot afecte sus medios de vida y la estabilidad de la empresa. En un video, expresan su preocupación y enfatizan que son trabajadores independientes de las decisiones políticas de su empleadora. Subrayan que dependen de la marca para sustentar a sus familias. Los trabajadores instan a los nigerianos a separar la política de la calidad y efectividad del producto. Esperan que el público considere su situación y continúe apoyando a Ero-Arike.