Etiopía ordenó el cierre de su embajada en Eritrea y declaró a diez diplomáticos eritresos *persona non grata* el jueves. Esta acción provocó que Asmara cortara todos los lazos diplomáticos con su vecino país. Los acontecimientos se desencadenaron tras explosiones escuchadas durante la noche en Addis Ababa, lo cual generó temores sobre una posible reanudación del conflicto en el norte de Etiopía. La decisión de Etiopía representa una escalada significativa en las tensiones entre ambos países, que ya habían experimentado décadas de conflicto y desconfianza. El cierre de la embajada y la expulsión de diplomáticos complican aún más la situación regional. La preocupación ahora se centra en la posibilidad de que la inestabilidad en el norte de Etiopía se extienda y afecte a la seguridad en toda la región. Asmara respondió rápidamente, demostrando la fragilidad de las relaciones bilaterales.

English
Français
Español
हिन्दी
中文