El exfutbolista danés Christian Eriksen sufrió un nuevo colapso en el campo de juego el pasado domingo, cinco años después de su incidente en la Eurocopa 2020. A diferencia de lo ocurrido en 2020, Eriksen se encontraba consciente tras el incidente. El colapso ocurrió durante un partido, generando preocupación inmediata entre sus compañeros y el público. Se confirmó que Eriksen cuenta con un desfibrilador cardioversor implantable (DCI), un dispositivo médico que le ayuda a regular su ritmo cardíaco. Este dispositivo fue crucial para su supervivencia tras su anterior paro cardíaco. El DCI monitorea constantemente el corazón y administra una descarga eléctrica si detecta una arritmia peligrosa. Los médicos aseguran que el dispositivo funcionó correctamente y contribuyó a que Eriksen se mantuviera consciente.