El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, acusó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de seguir “el camino de Hitler” tras las declaraciones de este último calificándolo de “dictador antisemita” y acusándolo de “genocidio” contra los kurdos. Este intercambio de acusaciones marca una escalada significativa en la deteriorada relación entre Turquía e Israel, que se ha visto afectada desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023. Ambos líderes han mantenido un constante intercambio de críticas y reproches. La disputa refleja profundas diferencias en la postura de ambos países respecto al conflicto palestino-israelí. Las declaraciones han generado condena internacional y preocupación por la estabilidad regional. La situación actual evidencia un punto crítico en las relaciones bilaterales, con pocas perspectivas de mejora a corto plazo.