El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu intercambiaron acusaciones después de que Turquía anunciara su intención de solicitar una notificación roja de la Interpol contra Netanyahu. La solicitud se basa en un caso penal relacionado con la interceptación, en 2010, de una flotilla humanitaria con destino a Gaza por parte de Israel, en la que murieron activistas turcos. El ministro de Justicia turco, Akin Gürlek, confirmó que su ministerio ha solicitado al Ministerio del Interior que inicie los trámites necesarios. Netanyahu condenó la decisión, calificándola de "escandalosa" y acusando a Erdoğan de preocuparse por el terrorismo en lugar de víctimas. Este intercambio de insultos se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Turquía e Israel, marcadas por desacuerdos sobre la situación en Palestina. La escalada diplomática podría tener implicaciones significativas en las relaciones bilaterales entre ambos países.