Erbil, en el norte de Irak, fue escenario de múltiples explosiones durante la madrugada del martes. Los ataques, dirigidos a varios lugares, incluyeron las cercanías del Consulado de los Estados Unidos. Se atribuye a Irán el uso de drones para llevar a cabo estos ataques. Las autoridades iraquíes están investigando el incidente y evaluando los daños. Este ataque representa una escalada de tensiones en la región, poniendo en peligro la seguridad de la presencia estadounidense en Irak. Hasta el momento, no se han reportado víctimas mortales, pero sí daños materiales significativos. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la creciente inestabilidad en la zona.