El Defensor de la Igualdad de Serbia, Milan Antonijević, ha afirmado que la sociedad serbia no estuvo cerca de un conflicto civil a raíz de las protestas del 15 de marzo. Antonijević enfatizó que las instituciones estatales demostraron ser suficientemente fuertes para mantener la estabilidad. Sus declaraciones buscan disipar temores sobre una escalada de tensiones internas. El funcionario reconoció la importancia de abordar las preocupaciones ciudadanas expresadas durante las manifestaciones. No obstante, consideró que la situación nunca representó una amenaza real para la paz civil. La evaluación de Antonijević sugiere una confianza en la resiliencia institucional de Serbia frente a desafíos políticos y sociales. Se espera que sus comentarios contribuyan a un diálogo constructivo y a la normalización de la situación post-protesta.
