Sarah Kellen, exasistente personal de Jeffrey Epstein, fue identificada por la justicia estadounidense como cómplice. Su reciente testimonio ante un comité parlamentario ha arrojado luz sobre el funcionamiento interno de la red de abusos de Epstein. Kellen proporcionó detalles sobre las operaciones diarias y las conexiones del magnate. Su declaración busca esclarecer el alcance de la participación de otros individuos en los crímenes de Epstein. Las autoridades esperan que su testimonio contribuya a una mejor comprensión de la estructura y el alcance de la red. La información revelada podría llevar a nuevas investigaciones y posibles acusaciones. Se espera que su testimonio ayude a las víctimas a encontrar justicia y a prevenir futuros abusos.