Agentes de modelos a nivel mundial enviaban informes a Jeffrey Epstein, el condenado por delitos sexuales, revelando una posible red de explotación. Los correos electrónicos sugieren que la industria de la moda pudo haber servido como una fachada para actividades de tráfico y abuso de jóvenes. La investigación se centra en cómo Epstein recibía información detallada sobre aspirantes a modelos. Se desconoce el alcance total de la red y el papel específico de Epstein en la explotación de estas jóvenes. Las autoridades investigan si Epstein utilizaba su influencia y conexiones en la industria para facilitar sus abusos. Este caso reaviva el debate sobre la seguridad y la vulnerabilidad de las modelos en la industria. La información proviene del análisis de comunicaciones electrónicas que vinculan a Epstein con la búsqueda de modelos.