El empresario alemán Carsten Maschmeyer ha expresado su desacuerdo con la obligatoriedad de que los empleados acudan a las oficinas durante las olas de calor. A través de una publicación en Instagram, Maschmeyer abogó por permitir que los trabajadores decidan por sí mismos dónde realizar sus tareas en días de altas temperaturas. Considera que la presencia física en la oficina es innecesaria y potencialmente perjudicial en estas condiciones. Su postura se centra en la flexibilidad laboral y el bienestar de los empleados. No se especificaron detalles sobre posibles alternativas o políticas concretas que proponga el empresario. La declaración ha generado debate sobre las condiciones laborales en tiempos de cambio climático y la necesidad de adaptar las políticas empresariales.