El Primer Ministro de Malasia, Datuk Seri Anwar Ibrahim, ha criticado duramente a líderes políticos que utilizan sentimientos de supremacía racial como herramienta para obtener beneficios personales y favorecer a sus familias y allegados. Anwar denunció esta práctica como una manipulación deshonesta de la opinión pública. Subrayó que el uso de la raza como estrategia política es perjudicial para la unidad nacional y el progreso del país. El Primer Ministro hizo estas declaraciones en Johor Baru, expresando su preocupación por la creciente polarización social. Enfatizó la necesidad de un debate político basado en políticas y programas, no en la división racial. Esta crítica busca promover una política más inclusiva y justa para todos los ciudadanos malayos.