Tras enfrentamientos fronterizos en 2020, la percepción pública en India sobre China ha cambiado drásticamente. Incidentes en el Valle de Galwan, con pérdidas humanas en ambos lados, desencadenaron una ola de rechazo hacia productos y aplicaciones chinas, incluyendo la prohibición de WeChat y TikTok. India endureció las regulaciones de inversión y experimentó un aumento del nacionalismo en los medios de comunicación. Este cambio de actitud se vio exacerbado por el uso de armamento chino por parte de Pakistán en conflictos con India. La situación actual sugiere una reevaluación de las alianzas estratégicas de India, abriendo la posibilidad de un nuevo eje entre Rusia, China e India. El futuro de las relaciones entre India y China permanece incierto, con implicaciones para la geopolítica regional.
