La selección inglesa y Ghana empataron 0-0 en su primer partido del Grupo L de la Copa Mundial, disputado en Foxborough bajo condiciones climáticas adversas. Inglaterra tuvo dificultades para generar oportunidades de gol, sin registrar un solo disparo a puerta durante casi una hora de juego. Hacia el final del encuentro, el equipo inglés estuvo cerca de marcar, estrellando un balón en el travesaño. A pesar del esfuerzo, ninguno de los dos equipos logró romper el empate. El partido se caracterizó por la falta de precisión ofensiva por parte de ambos conjuntos. Este resultado deja abierta la lucha por la clasificación en el Grupo L. El encuentro se desarrolló en un ambiente frío y lluvioso.