La selección inglesa, considerada favorita tras su victoria inicial contra Croacia, ha sufrido un revés al empatar con Ghana en la Copa Mundial de 2026. Este resultado ha generado decepción y ha reavivado las dudas sobre la capacidad del equipo para superar la fase de grupos, un problema histórico. Harry Kane, delantero estrella del equipo, no pudo evitar que se repitiera un patrón negativo. El empate con Ghana frena las expectativas iniciales y complica el camino de Inglaterra hacia las rondas eliminatorias. Analistas deportivos sugieren que el equipo enfrenta una presión considerable debido a su historial en torneos internacionales. La afición inglesa lamenta la oportunidad perdida de consolidar una victoria temprana en el campeonato.