Argentina derrotó a Inglaterra en un dramático partido de cuartos de final en Atlanta, poniendo fin al sueño inglés de ganar su primera Copa del Mundo desde 1966. A pesar de una ventaja inicial gracias a un gol de Anthony Gordon, Inglaterra no pudo mantener el control del partido. El cambio táctico de Tuchel, que involucró una defensa de seis jugadores, finalmente resultó contraproducente, permitiendo a Argentina tomar la iniciativa. Dos momentos clave cambiaron el rumbo del encuentro, favoreciendo al equipo sudamericano. La selección argentina demostró resiliencia y calidad para remontar el marcador y asegurar su pase a la semifinal. La derrota representa una gran decepción para Inglaterra y su afición, mientras que Argentina continúa con su ambición de levantar la copa. Tuchel ahora enfrenta críticas por su estrategia defensiva fallida.