La selección inglesa de fútbol fue víctima de un robo en el que se sustrajeron objetos personales por un valor estimado de 5,5 millones de forintos húngaros. Entre los artículos robados se encontraban juguetes de Lego, peluches de león, calzado y camisetas. Las autoridades húngaras han logrado recuperar gran parte de los objetos sustraídos. La investigación sobre el incidente está en curso para identificar y detener a los responsables. El robo generó preocupación en el equipo, aunque no afectó su preparación para los partidos. Se desconoce el lugar exacto donde ocurrió el robo, pero se presume que fue en la sede del equipo o en sus inmediaciones. Las autoridades locales están reforzando la seguridad en las áreas donde se hospeda la selección.
